LA VIDA
Hace unos días tuve la oportunidad de pasar un par de días con mi abuelo en exclusiva, y cuando digo en exclusiva quiero decir que ninguno de los dos vimos ni hablamos con ser humano que no fuera el otro en todo el fin de semana..., con todo lo que eso conlleva.
Después de barajar varias posibilides, concluyo que lo que tuve no fué ni suerte ni desgracia sino una "oportunidad", y lo digo así, en plan neutro para no entrar en valoraciones porque podría empezar a contar que mi abuelo pasa de los 90 años, enumerar todas las dolencias que padece, su falta de autonomía para sobrellevar el día a día..., podría explicar el superplannig familiar mediante el cual 28 personas, entre hijos, nueras, yernos y nietos , se reparten matemáticamente las tareas y cuidados del abuelo para que a él no le falte de nada..., y para que todos los parientes asuman equitativamente sus responsabilidades!!!..., o podría opinar sobre la ley de dependencia, comentada por muchos últimamente y ansiada por los enfermos dependientes -por los que aún conservan la capacidad de ansiar- y sus familias..., pero no!, hoy no quiero escribir de estos temas, tal vez en otras ocasión.
Estar con el abuelo me ha hecho reflexionar sobre la vida.
Como a la mayoría de la gente mayor, le encanta contar historias de su niñez, de su juventud..., en cuanto tiene ocasión, coge al que sea por banda y le coloca alguna batalla de la guerra! Pero esta vez ha sido distinto, él ha hablado tanto como siempre pero la novedad es que yo he escuchado más y mejor de lo que lo suelo hacer... y así he podido viajar a través del tiempo y he visto a un niño gateando en la era mientras sus padres y hermanos mayores recogían el grano de trigo..., a un mocoso con orejas de soplillo aprendiendo a leer en la escuela de un pueblo de Castilla..., al adolescente escondido en el pajar, con sus amigos o con su prima Isabel..., al soldado encarcelado y condenado a pena de muerte..., al señorito de provincia viajando en tren a la capital, con una pequeña maleta cargada de sueños..., al dueño de la frutería en el barrio de Chamberí..., al esposo, al padre, al abuelo..., y entre regresiones y viajes, me he quedado observando al hombre que tenía delante, viejo, cansado, taciturno y solitario..., aferrándose a los recuerdos, más por entretenimiento que por añoranza, para pasar los días mientras llega su hora..., esperando a la muerte, a la que se entregó hace tiempo...
Desde el intensivo del fin de semana, no he dejado de pensar en la vida de mi abuelo, en la mia..., y en la de todos en general! Mi abuelo nació en un lugar de la Mancha de cuyo nombre me acuerdo pero me lo guardo por preservar un poco la intimidad familiar, en un entorno normal, para la época y en el medio rural, y poco más!, eso es lo que le ha venido dado, el punto de partida..., pero el resto del camino lo ha ido haciendo él solito, andando, decidiendo..., eligiendo, por ejemplo, alistarse en la guerra en un bando en vez de en el otro..., atreviéndose a dejar su pueblo y a los suyos para probar fortuna en Madrid..., casándose con la abuela y olvidando a su prima Isabel para siempre..., optando por no cerrar el negocio para irse a Venezuela como lo hicieron otros en los años cincuenta.... así se ha escrito la historia, su historia y por extensión la mia...
Cada gran decisión, igual que todas las demás, hasta las más insignificantes, hacen que la vida de uno sea de una manera o de otra. A diario se nos plantean muchas alternativas, un sinfín de caminos, cada uno de ellos con múltiples ramificaciones..., es como aquellos libros de "Elige tu propia aventura" que leíamos de pequeños en los que si querías que el pricipe se casara con la princesa ibas a la página 11 y si lo que querías era un final más sádico, en el que el principe fuese merendado por el dragón, te mandaban a la página 17... Pues nuestras vidas obedecen al mismo funcionamiento que aquellas historias que confeccionábamos, cada circunstancia que se nos plantea nos hace decidir, y una decisión nos lleva a otra dando lugar a una secuencia de acontecimientos encadenados, en la que cada uno existe porque han existido los anteriores... Por ejemplo, un día cualquiera, suena el despertador y te sientes superremolona y DECIDES quedarte 10 minutos más en la cama, lo que supone que salgas más tarde de casa y por tanto que cojas el metro siguiente al que sueles coger habitualmente de tal manera que ese día tus compañeros de viaje son otros que sí que van a su hora, entre ellos está un chico perfectamente trajeado, absorto en la lectura de un periódico color salmón, y resulta ser un antiguo compañero del colegio al que hace más de 15 años que no ves!, lo cual te lleva al primer impulso de hacerte la loca, pero luego DECIDES acercarte y saludar, y oh! sorpresa que además de acordarse de tí, estáis charlando un buen rato...., hasta que anuncian por megafonía "Próxima estación: Nuevos Ministerios", y aunque estás encantada hablando con Carlitos que ahora se ha convertido en Don Carlos, sabes que te tienes que bajar en la parada anunciada, y por tu cabeza se pasa la posibilidad de continuar el trayecto, la conversación, y la vida con Carlitos..., pero al final DECIDES, o más bien tu sentido de la responsabilidad lo hace por tí, que te bajas echando leches de ese medio de transporte porque llegas tarde al trabajo y el horno no está para bollos en tu oficina..., y te despides de tu antiguo compi, intercambiando vuestras respectivas tarjetas de visita y os decís un "ya estaremos" qu no compromete a nada pero deja puertas abiertas.... OPCIÓN 1, DECIDES tirar la tarjeta del tío porque sabes positivamente que no le vas a llamar en la vida. OPCIÓN 2, DECIDES guardar la tarjeta con intención de llamarle dentro de una semana si es que el no te ha llamado antes. OPCIÓN 3, DECIDES grabar su número en tu móvil porque le piensas llamar esta misma noche... Que tomes una decisión u otra no es irrelevante, puede que Carlitos, ahora Don Carlos, sea el padre de tus hijos o puede que sea un politoxicómano que te maltrate hasta la muerte..., pero tú no lo sabes y vas a decidir a ciegas, echándo a cara o cruz ser la protagonista de una bonita historia o de una historia para no dormir!!!...
El ejemplo ha sido muy drástico y bastante peliculero pero esto no nos debe inducir a pensar erróneamente, que nos estamos jugando constantemente el tipo!!!, no, no es para tanto,uno decide cuestiones más triviales la mayor parte de las veces..., pero por trivial que sea la cuestión siempre estará marcando tu vida.
Y así se escribe la historia de cada persona, el camino que cada uno traza individualmente, su vida, personal e instransferible, en la que se puede ir acompañado mejor, peor, más tiempo, menos tiempo... pero siempre con la incondicional compañía de uno mismo!!!
SUGERENCIAS:
-CANCIÓN: "Naces y vives sólo...", así cantan el Canto de el Loco, me gusta está canción, sobre todo la versión cantada con A. Montero de la Oreja de Van Gogh, la letra viene que ni al pelo...
-LIBRO: Paulo Coelho, en su libro "El alquimista", también reflexiona sobre estas cuestiones, hablando de la Leyenda Personal de cada uno..., entretenido, muy fácil de leer y con mucha moraleja!
-VIAJE: Invito a todo el mundo a hacer el Camino de Santiago a pie, si no puede ser entero, algún tramo..., pero imprescindibe en solitario!!!, es un ensayo de lo que es la vida, te encuentras muchos peregrinos en el camino, con unos caminas más tiempo, con otros a penas te saludas..., pero quien tiene que andar, cargar con la mochila, soportar las ampoyas..., es uno mísmo!!! y al final, la recompesa, la llegada a Santiago...., y uno mira para atrás y ve el camino andado, los km, el cansancio, la gente que te has encontrado, las dificultades..., pero nada importa porque al fin has llegado... Algún día escribiré sobre mi experiencia pero mientras tanto y por si alguien se anima..., BUEN CAMINO!!!
Hace unos días tuve la oportunidad de pasar un par de días con mi abuelo en exclusiva, y cuando digo en exclusiva quiero decir que ninguno de los dos vimos ni hablamos con ser humano que no fuera el otro en todo el fin de semana..., con todo lo que eso conlleva.
Después de barajar varias posibilides, concluyo que lo que tuve no fué ni suerte ni desgracia sino una "oportunidad", y lo digo así, en plan neutro para no entrar en valoraciones porque podría empezar a contar que mi abuelo pasa de los 90 años, enumerar todas las dolencias que padece, su falta de autonomía para sobrellevar el día a día..., podría explicar el superplannig familiar mediante el cual 28 personas, entre hijos, nueras, yernos y nietos , se reparten matemáticamente las tareas y cuidados del abuelo para que a él no le falte de nada..., y para que todos los parientes asuman equitativamente sus responsabilidades!!!..., o podría opinar sobre la ley de dependencia, comentada por muchos últimamente y ansiada por los enfermos dependientes -por los que aún conservan la capacidad de ansiar- y sus familias..., pero no!, hoy no quiero escribir de estos temas, tal vez en otras ocasión.
Estar con el abuelo me ha hecho reflexionar sobre la vida.
Como a la mayoría de la gente mayor, le encanta contar historias de su niñez, de su juventud..., en cuanto tiene ocasión, coge al que sea por banda y le coloca alguna batalla de la guerra! Pero esta vez ha sido distinto, él ha hablado tanto como siempre pero la novedad es que yo he escuchado más y mejor de lo que lo suelo hacer... y así he podido viajar a través del tiempo y he visto a un niño gateando en la era mientras sus padres y hermanos mayores recogían el grano de trigo..., a un mocoso con orejas de soplillo aprendiendo a leer en la escuela de un pueblo de Castilla..., al adolescente escondido en el pajar, con sus amigos o con su prima Isabel..., al soldado encarcelado y condenado a pena de muerte..., al señorito de provincia viajando en tren a la capital, con una pequeña maleta cargada de sueños..., al dueño de la frutería en el barrio de Chamberí..., al esposo, al padre, al abuelo..., y entre regresiones y viajes, me he quedado observando al hombre que tenía delante, viejo, cansado, taciturno y solitario..., aferrándose a los recuerdos, más por entretenimiento que por añoranza, para pasar los días mientras llega su hora..., esperando a la muerte, a la que se entregó hace tiempo...
Desde el intensivo del fin de semana, no he dejado de pensar en la vida de mi abuelo, en la mia..., y en la de todos en general! Mi abuelo nació en un lugar de la Mancha de cuyo nombre me acuerdo pero me lo guardo por preservar un poco la intimidad familiar, en un entorno normal, para la época y en el medio rural, y poco más!, eso es lo que le ha venido dado, el punto de partida..., pero el resto del camino lo ha ido haciendo él solito, andando, decidiendo..., eligiendo, por ejemplo, alistarse en la guerra en un bando en vez de en el otro..., atreviéndose a dejar su pueblo y a los suyos para probar fortuna en Madrid..., casándose con la abuela y olvidando a su prima Isabel para siempre..., optando por no cerrar el negocio para irse a Venezuela como lo hicieron otros en los años cincuenta.... así se ha escrito la historia, su historia y por extensión la mia...
Cada gran decisión, igual que todas las demás, hasta las más insignificantes, hacen que la vida de uno sea de una manera o de otra. A diario se nos plantean muchas alternativas, un sinfín de caminos, cada uno de ellos con múltiples ramificaciones..., es como aquellos libros de "Elige tu propia aventura" que leíamos de pequeños en los que si querías que el pricipe se casara con la princesa ibas a la página 11 y si lo que querías era un final más sádico, en el que el principe fuese merendado por el dragón, te mandaban a la página 17... Pues nuestras vidas obedecen al mismo funcionamiento que aquellas historias que confeccionábamos, cada circunstancia que se nos plantea nos hace decidir, y una decisión nos lleva a otra dando lugar a una secuencia de acontecimientos encadenados, en la que cada uno existe porque han existido los anteriores... Por ejemplo, un día cualquiera, suena el despertador y te sientes superremolona y DECIDES quedarte 10 minutos más en la cama, lo que supone que salgas más tarde de casa y por tanto que cojas el metro siguiente al que sueles coger habitualmente de tal manera que ese día tus compañeros de viaje son otros que sí que van a su hora, entre ellos está un chico perfectamente trajeado, absorto en la lectura de un periódico color salmón, y resulta ser un antiguo compañero del colegio al que hace más de 15 años que no ves!, lo cual te lleva al primer impulso de hacerte la loca, pero luego DECIDES acercarte y saludar, y oh! sorpresa que además de acordarse de tí, estáis charlando un buen rato...., hasta que anuncian por megafonía "Próxima estación: Nuevos Ministerios", y aunque estás encantada hablando con Carlitos que ahora se ha convertido en Don Carlos, sabes que te tienes que bajar en la parada anunciada, y por tu cabeza se pasa la posibilidad de continuar el trayecto, la conversación, y la vida con Carlitos..., pero al final DECIDES, o más bien tu sentido de la responsabilidad lo hace por tí, que te bajas echando leches de ese medio de transporte porque llegas tarde al trabajo y el horno no está para bollos en tu oficina..., y te despides de tu antiguo compi, intercambiando vuestras respectivas tarjetas de visita y os decís un "ya estaremos" qu no compromete a nada pero deja puertas abiertas.... OPCIÓN 1, DECIDES tirar la tarjeta del tío porque sabes positivamente que no le vas a llamar en la vida. OPCIÓN 2, DECIDES guardar la tarjeta con intención de llamarle dentro de una semana si es que el no te ha llamado antes. OPCIÓN 3, DECIDES grabar su número en tu móvil porque le piensas llamar esta misma noche... Que tomes una decisión u otra no es irrelevante, puede que Carlitos, ahora Don Carlos, sea el padre de tus hijos o puede que sea un politoxicómano que te maltrate hasta la muerte..., pero tú no lo sabes y vas a decidir a ciegas, echándo a cara o cruz ser la protagonista de una bonita historia o de una historia para no dormir!!!...
El ejemplo ha sido muy drástico y bastante peliculero pero esto no nos debe inducir a pensar erróneamente, que nos estamos jugando constantemente el tipo!!!, no, no es para tanto,uno decide cuestiones más triviales la mayor parte de las veces..., pero por trivial que sea la cuestión siempre estará marcando tu vida.
Y así se escribe la historia de cada persona, el camino que cada uno traza individualmente, su vida, personal e instransferible, en la que se puede ir acompañado mejor, peor, más tiempo, menos tiempo... pero siempre con la incondicional compañía de uno mismo!!!
SUGERENCIAS:
-CANCIÓN: "Naces y vives sólo...", así cantan el Canto de el Loco, me gusta está canción, sobre todo la versión cantada con A. Montero de la Oreja de Van Gogh, la letra viene que ni al pelo...
-LIBRO: Paulo Coelho, en su libro "El alquimista", también reflexiona sobre estas cuestiones, hablando de la Leyenda Personal de cada uno..., entretenido, muy fácil de leer y con mucha moraleja!
-VIAJE: Invito a todo el mundo a hacer el Camino de Santiago a pie, si no puede ser entero, algún tramo..., pero imprescindibe en solitario!!!, es un ensayo de lo que es la vida, te encuentras muchos peregrinos en el camino, con unos caminas más tiempo, con otros a penas te saludas..., pero quien tiene que andar, cargar con la mochila, soportar las ampoyas..., es uno mísmo!!! y al final, la recompesa, la llegada a Santiago...., y uno mira para atrás y ve el camino andado, los km, el cansancio, la gente que te has encontrado, las dificultades..., pero nada importa porque al fin has llegado... Algún día escribiré sobre mi experiencia pero mientras tanto y por si alguien se anima..., BUEN CAMINO!!!
